Historia

La historia de la Comunidad Parroquial de San Vicente de Paúl está ligada a la Congregación de la Misión o Padres Vicentinos. Todo comienza el día 8 de diciembre de 1957, cuando fue promovido a la Sede Arzobispal de Medellín el Excelentísimo Señor Tulio Botero Salazar.

 

Miembro ilustre de la Comunidad Vicentina. Al trasladarse a su nueva residencia trajo consigo al hermano Coadjutor Nicolás Solano. Así pues, fueron los dos primeros vicentinos residentes en Antioquia.

 

Con ocasión de la Gran Misión predicada en Medellín en marzo y junio de 1961, llego a esta ciudad el Reverendo Padre José Manuel Segura Vicentino de nacionalidad mexicana. Como consecuencia de esta misión, el Eximo. Señor Arzobispo determino crear 14 nuevas Parroquias en la ciudad de Medellín, una de las cuales fue ofrecida a la Comunidad Vicentina en el Barrio Córdoba. Entonces fue cuando la prestigiosa empresa “Everfit” cuya fabrica está situada en estos predios, hizo construir una pequeña pero artística Iglesia, para el servicio religioso en este sector, ocupado su casi totalidad por obreros de la fábrica y familias pobres.

En esta Iglesia fue erigida la Parroquia el 2 de febrero de 1961, bajo el patrocinio de San Vicente de Paúl, y confiada a la dirección del Reverendo Padre Julio Álvarez Restrepo, quien estuvo hasta el 20 de mayo del mismo año, quedando como Párroco el Reverendo Padre José Manuel Segura, considerado como su primer Párroco. Un mes más tarde llegaba con el nombramiento de Vicario Cooperador el Padre Jorge García Isaza.

Por la autoridad pastoral del Párroco y del Vicario Cooperador, y por el extraordinario movimiento litúrgico implementado por ellos entre sus feligreses, la Parroquia sería considerada desde entonces como “Parroquia Piloto” en la ciudad y fuera de ella. En 1962, el Padre Segura se dedicó a cursillos de cristiandad y a otras actividades pastorales, y fue por tanto reemplazado en la dirección de la Parroquia por el Padre Jorge García Isaza.

En 1964 el Padre Jorge García Isaza construyó el Convento y el Liceo San Vicente de Paúl con el esfuerzo de la Comunidad y la colaboración de religiosos alemanes. Tanto el Convento como el Liceo fueron regentados por Religiosas Benedictinas, posteriormente por las Hermanas Vicentinas y después por las Hermanas Siervas del Santísimo.

Al Padre Jorge le sucedieron los Presbíteros Álvaro Quevedo, Mario E. Ríos, Santiago Sarmiento, José H. López, Daniel Trujillo (quien integró a los barrios Córdoba, El Volador y Progreso por medio de un reinado de la simpatía).

 

En 1971 el Padre Dimas Eduardo Jaime unió los barrios agrupándolos en diferentes sectores con el objeto de realizar asambleas familiares; conformó también grupos semanales de liturgia. Además fundó el Centro de salud (médico, odontológico y farmacia). También creó la Obra Social del barrio La Candelaria, construyó un salón para la celebración Eucarística y la catequesis.

 

Le sucedió el Padre Abel Nieto quien hizo los osarios y construyó la cafetería en 1977, dotándola de los inmuebles requeridos para su funcionamiento.

 

 

Fueron nombrados Párrocos: Padre Álvaro Panqueva, Padre Carlos Álvarez y el último Sacerdote Vicentino, el Padre Francisco Murcia.

   

La Comunidad Vicentina infundió una admirable veneración a la Madre de Dios. En el corazón del barrio hay un parque en honor a la Virgen que nació por iniciativa del Centro Cívico; la imagen fue donada por “Everfit”, y restaurada por el Grupo de la Amistad de la carrera 68, siendo reconstruido el parque con la colaboración del señor Gilberto Ochoa.

La madurez cristiana de la Comunidad de San Vicente de Paúl le permitió superar el sentimiento de tristeza ocasionado por el traslado de los Padres Vicentinos. Se acogió al primer Sacerdote Diocesano, el Padre Otoniel Cano Rueda

 

Quien además de dirigir espiritualmente a la Comunidad, restauró el Altar, cambió el frontis del Templo, la cúpula y el atrio. Entregó el equipo médico y odontológico del Centro de Salud a la Curia, cediendo el local para el Hogar de Acogida Belén dirigido por las Hermanas del Buen Pastor que tiene por finalidad la reeducación de menores. El Padre Otoniel Cano fundó el Grupo de Oración y la Conferencia San Vicente de Paúl.

 

 

Le sucedió el Padre Guillermo Botero quien estuvo breve espacio de tiempo, sin embargo, a partir de su testimonio, la Comunidad creció espiritualmente. En este corto lapso de tiempo, la Conferencia San Vicente de Paúl se consolidó como el grupo de la Caridad en orden a los preferidos por Jesucristo: los pobres. Así lo expresa San Vicente de Paúl: “Son los pobres quienes nos garantizan el amor de Dios… los pobres son los depositarios de la fe”.

 

El 1 de octubre de 1990 llegó el Padre Álvaro Ángel Guzmán quien promovió la participación de los laicos en las responsabilidades pastorales; creando diferentes grupos apostólicos: De Pastoral de jóvenes (prejuvenil y juvenil), de Pastoral de Adultos (Grupo de Parejas, Social, de Años Dorados, Activo); y dando continuidad a los grupos ya existentes (De Oración, Legión de María, Comunicadoras, Conferencia San Vicente de Paúl, Catequesis) y vinculando a la Congregación Mariana a la Pastoral Parroquial (Grupo Añoranzas, Voluntariado), Pastoral Profética (Grupo de Biblia).

La Parroquia adquirió nuevo equipo de sonido para las celebraciones litúrgicas, y un Sagrario más digno y estético que ayudó a la Comunidad a ser más Eucarística, pues como decía el mismo San Vicente de Paúl: “El primer modo de ponerse en la presencia de Dios, es imaginarse al Señor presente en el S.S. del Altar”.

La Parroquia no ha descuidado ninguna de las tres dimensiones de la Evangelización:

  • El anuncio (dimensión profética), lo podemos constatar en las vocaciones a la vida consagrada, surgidas al interior de la Comunidad Parroquial: Padre Oscar Marín, Padre Vicentino William Marín, Padre franciscano Nicolás álzate, Padre Álvaro Mejía, Padre Juan Carlos Múnera, Hermana Luz Elena Marulanda, Hermana Sierva del Santísimo Anita Álzate, Padre Edwin Ruiz.
  • La Celebración (dimensión litúrgica), manifiesta una comunidad de sana religiosidad popular, muy catequizada, que sabe discernir los elementos esenciales de las celebraciones Sacramentales.
  • Testimonio (dimensión social), que se concretiza en la solidaridad comunitaria, y en una Parroquia que no limita la dimensión social a repartir unos mercados, sino que se ha convertido en Centro de Capacitación mediante cursos coordinados con la Sociedad de San Vicente de Paúl y el Club de Damas, en consecuencia, la Evangelización está vinculada a la promoción humana.

Hace entrega de la parroquia en diciembre 1 de 1996 al padre Antonio José Gutiérrez

Quien dio continuidad ha dicho proceso pastoral fortalecido en un trabajo particular que realizaba con diferentes grupos en sectores visitando las casas.

Importante resaltar la preocupación por el local colegio que tiene la parroquia en alquiler al municipio, con los fondos devengados logró la adquisición de unas propiedades pensando en el futuro económico de la parroquia. Terminado el contrato y hacer entrega del local a la parroquia quedo con el deseo de hacer ofrecimiento de venta para capitalizar la parroquia. Al darse cuenta de esto el padre Alfonso Vásquez, rector del Seminario Misionero San José con el aval de Monseñor Gonzalo Rivera y Monseñor Víctor Ochoa, especial mente este último, obligaron al Padre Antonio hacer entrega de dicha edificación al Seminario antes mencionado; hasta el punto de pasar por alto la disposición del Colegio de Consultores que había dado un veredicto contrario en este caso, entregando a cambio una casa en Prado Centro (300 millones), dos casas en Guarne (70 millones cada una) y un dinero en efectivo (60 millones) que nunca compensaban el valor real de dicha propiedad.

Al salir el padre Antonio entrega el 10 de febrero de 2011 al padre Jorge Iván Vásquez Londoño quien a los tres días por quema de equipo de sonido tuvo que hacer cambio de este. Coincidió el mismo año con la celebración con los 50 años de la parroquia, que al haber ya pasado la fecha de creación 3 de febrero se emprende la preparación de dicha celebración, iniciando con la disposición del lugar físico del templo en recuperación de techos y adecuación digna del templo (restauración de la imagen de San Vicente de Paul, pintura, brillada piso altar entre otros).

Se comenzó a reconstruir la historia de la parroquia con personas fundadoras de la comunidad y la parroquia, incluyendo entre ellas a uno de los primeros párrocos Mons. Jorge García a quien en la celebración de los 50 años el 24 de septiembre de 2011 presididas por Mons. Ricardo Tobón Restrepo, Arzobispo de Medellín de parte del colegio San Vicente de Paul se le hace un homenaje de reconocimiento en la entrega de un retrato en óleo.

Desde que se llegó a la parroquia se empezó la campaña de recuperación de los osarios, se inició con la invitación para actualizar datos y recibir nuevo título de propiedad, luego se invitó a los propietarios a una reunión informativa con el deseo de compartir con ellos, la búsqueda de un mejor espacio para los difuntos contando con el aval del Señor Arzobispo, se procedió en el 2013 a la reubicación de unos osarios y la recuperación de los otros. Se inicia a partir de este año siguiendo las directrices dadas por la Corporación Cementerios entre otras cosas el cobro de la cuota de mantenimiento.

En cuanto a la parte pastoral al iniciar este pastoreo en el ambiente propio de la misión continental, se da continuación a la formación de unos líderes que permitirán realizar en nuestra comunidad parroquial la invitación de la misión, con el énfasis dado por nuestra Arquidiócesis en una de las ramas que es la CER, a la fecha en agosto de 2014 hay 5 pre-comunidades y 4 grupos. El acompañamiento a estos grupos se hace con una reunión semanal el día lunes a las 7pm, donde reunidos el párroco con los líderes de éstos, se hace un proceso de formación e información. También ha sido un momento importante pues todos los martes a las 7:30pm se celebra la eucaristía en uno de los lugares donde se reúnen estos grupos; sin dejar de acompañar otros sectores de la comunidad parroquial, donde a través de este acontecimiento que convoca este sector, se despierta y crea la inquietud para la conformación de estas pequeñas comunidades.

Otro aspecto importante de la pastoral desde hace más de dos años con la presencia activa del vicario parroquial, ha sido el acompañamiento a las Instituciones educativas con la celebración de la eucaristía y la penitencia, como la asesoría a los profesores creándose un ambiente positivo que favorece al colegio, la parroquia y la comunidad en general.

 

El 09 de febrero de 2016 el Pbro. Jorge Iván Vásquez Londoño entrega al Padre Alfredo de Jesús Hoyos Mejía, quien continúa la labor pastoral en esta comunidad y hace algunas reformas locativas.

 

 

En junio 09 el Pbro. Alfredo de Jesús Hoyos Mejía hace entrega al Padre Jovanny Humberto Salazar Posada, quedando como párroco administrador y continuando con el trabajo pastoral, hasta el día 29 de agosto que llegó el nuevo párroco padre Jaime Humberto Duque Giraldo quien ha dado continuidad al trabajo pastoral